Hay varios trucos que son muy útiles a la hora de contratar una empresa de mudanzas y realizar tu mudanza. Ten en cuenta estas pildoritas de sabiduría para que tu mudanza salga redonda.

  • La época del año en que hacemos la mudanza. Las mudanzas también tienen temporadas, y los precios suelen variar prácticamente en el doble en unos meses respecto a otros, por lo que si no tienes prisa para mudarte te puede salir a cuenta esperar un par de meses para planificar con calma y ahorrarte unos cuantos euros.

 

  • La época del mes en que realizas la mudanza. A finales de mes, las tarifas de muchas empresas son más caras.

 

  • Pide siempre un presupuesto por antelación, para evitar sustos innecesarios, y hazlo con varias empresas que se ajusten a tus necesidades (cercanas a tu punto de origen o de destino, especializadas en el tipo de muebles/objetos de los que dispones).

 

  • Es preferible contar con profesionales, en caso de que el presupuesto lo permita. Eso sí, una vez elijas la empresa de transportes, comprueba los requisitos establecidos por la ley (inscripción en el registro municipal, existencia de un seguro de responsabilidad civil y sobre las mercancías).

 

  • Indica en cada caja embalada cuál es su contenido. Indica con una etiqueta el contenido de cada caja y la habitación a la que va destinada. Si, además, limpias los objetos antes de embalarlos, ahorrarás trabajo a la hora de distribuirlos en su nueva ubicación.

 

  • Siempre que sea posible, desarme los muebles y embale todas sus piezas por separado.

 

  • Llena las cajas para que los objetos no reboten en su interior. Protege la vajilla y la cristalería envolviendo cada pieza con papel. Coloca los libros horizontalmente para que las esquinas no sufran desperfectos.

 

  • Empaqueta y embala los objetos cuarto por cuarto, evitando mezclar en un mismo contenedor objetos de la cocina y el baño, por ejemplo.

 

  • Realiza copias de seguridad de tu ordenador y evita mezclar los CDs con objetos que puedan generar un campo magnético.

 

  • Marca adecuadamente aquellas cajas que contengan materiales y objetos delicados y evita la generación de bultos de gran tamaño o excesivamente pesados, será más fácil que reciban daños que otros bultos más manejables

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  • No apiles los platos en la caja: envuélvelos adecuadamente y empaquétalos de lado y protege las paredes de la caja con toallas.

 

  • Deja para el final el traslado de las plantas y evita regarlas 48 horas antes de la mudanza.

 

  • Desconfía de las compañías que ofrecen precios excesivamente económicos, la calidad y el buen servicio tienen un precio. En ocasiones si un presupuesto es demasiado barato es porque no contiene extras que una vez esté cargado el camión no podrás renunciar pagar.

 

  • Es muy útil que te familiarices con cómo funcionan las mudanzas para conocer qué aspectos son los más problemáticos y cuáles son tus derechos como consumidor. Por ejemplo, en el contrato debe figurar todos los datos fiscales de la empresa de mudanzas, así como el inventario, el recorrido, la fecha de mudanza y el precio.

 

  • Sólo debes firmar el contrato si responde a tus necesidades y exigencias. Y debes guardar una copia del albarán por si deseas reclamar posteriormente. En ocasiones es deseable condicionar el pago de la factura a haber realizado la mudanza y, tras 24 horas y haber revisado el buen estado de los objetos trasladados.

También hay que tener en cuenta tareas que suelen relacionadas con una mudanza. Por ejemplo, las cartas que te llegan a casa. No olvides dar aviso de cambio de residencia a las publicaciones en las que estés inscrito y especialmente a Correos para que este te haga llegar tu correspondencia durante el periodo de transición. Además, asegúrate de borrarte de los clubes, gimnasios o videoclubs.

Si tienes hijos, realiza con anterioridad todos los trámites necesarios para inscribirlos en su nueva escuela.